El lavavajillas no limpia bien: filtros, aspersores y las 3 rutinas que lo arreglan
Vasos turbios, restos en los platos y mal olor: el 80 % se resuelve con limpieza de filtros, aspersores destaponados y sal reguladora. Guía completa.
El trío de filtros del sumidero
Gira el filtro central del fondo de la cuba y saca el conjunto: microfiltro, filtro fino y rejilla gruesa. Lávalos con agua caliente y un cepillo suave. Con grasa incrustada, media hora en agua con desengrasante los deja como nuevos.
Un filtro saturado no solo limpia mal: hace que la suciedad recircule y acabe obstruyendo los aspersores, encadenando la segunda avería.
Aspersores: agujeros libres o lavado a medias
Desmonta los brazos (presión o rosca según modelo) y mira a contraluz: cada orificio debe verse limpio. Usa un palillo para los restos calcáreos y aclara al grifo. Si el brazo superior no gira con la puerta abierta empujándolo suavemente, revisa su casquillo: es un recambio de pocos euros disponible en la categoría de filtros y accesorios.
Comprueba también que nada alto en la bandeja inferior bloquee el giro: es la causa más tonta y más frecuente de «no limpia arriba».
Sal, abrillantador y una rutina mensual
Con agua dura, la sal reguladora no es opcional: sin ella la cal blanquea vasos y tapona resistencias. Rellena el depósito hasta que rebose el agua y ajusta la dureza según tu zona. Una vez al mes, programa el ciclo más caliente en vacío con un limpiador específico o con medio vaso de vinagre blanco en el fondo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mis vasos salen blancos y ásperos?
Es cal: falta sal reguladora o la dosificación de abrillantador está baja. Si el blanco sale con vinagre, es cal seguro.
¿Cada cuánto limpio los filtros?
Rejilla y microfiltro cada 2 semanas con uso diario; el conjunto completo una vez al mes.
¿El mal olor es de avería?
Casi nunca: es biofilm en filtros y juntas. Limpieza + ciclo caliente en vacío lo elimina. Si persiste, revisa el codo de desagüe.