Goma de la escotilla con moho o fugas: limpieza profunda o sustitución
Cuándo basta una limpieza y cuándo toca cambiar la junta de la puerta de la lavadora. Guía de sustitución sin desmontar el frontal completo.
Salvarla: el protocolo antimoho
Si la goma solo tiene puntos negros superficiales, mezcla dos cucharadas de percarbonato en medio litro de agua caliente, empapa un paño y déjalo una hora en contacto con el pliegue. Repite y aclara. Después, un lavado a 90 °C en vacío.
La prevención es simple: puerta entreabierta entre lavados, cajón de detergente abierto y secar el pliegue inferior tras lavados muy sucios.
Cuándo ya no hay limpieza que valga
Grietas, moho que reaparece a la semana o goteo por la puerta durante el lavado: la junta ha perdido elasticidad o está perforada y toca sustituirla. Sigue goteando siempre por el punto más bajo, así que confirma con papel absorbente que la fuga viene del pliegue y no de la manguera del jabón.
Sustitución con dos bridas metálicas
La junta va sujeta por dos aros: uno exterior visible al abrir la puerta (muelle o brida de tornillo) y uno interior contra la cuba. Retira el exterior con un destornillador plano, despega la goma, y accede al interior bajando ligeramente el panel superior. Monta la nueva empezando por la marca de las 12 en punto y con agua jabonosa como lubricante.
Elige la junta por la referencia del modelo: en la categoría de juntas tenemos compatibles para las marcas principales, con el dibujo de la sección para verificar antes de comprar.
Preguntas frecuentes
¿Lejía sí o no para el moho?
Puntualmente sí, diluida; pero el percarbonato es igual de eficaz y no degrada la goma con el uso repetido.
¿Es difícil cambiar la junta uno mismo?
Es la reparación intermedia por excelencia: 45-60 minutos la primera vez, sin herramientas especiales en la mayoría de modelos.
¿Por qué mi lavadora nueva ya huele?
Lavados fríos continuos + detergente líquido = biofilm. Un lavado mensual a 60-90 °C lo evita.